XILos estados e riqueza,que nos dexan a deshora¿quién lo duda?,non les pidamos firmeza,pues que son d'una señora;que se muda,que bienes son de Fortunaque revuelven con su ruedapresurosa,la cual non puede ser unani estar estable ni quedaen una cosa.
XII
Pero digo que acompañene lleguen fasta la fuessacon su dueño:por esso non nos engañen,pues se va la vida apriessacomo sueño.e los deleites d'acáson, en que nos deleitamos,temporales,e los tormentos d'allá,que por ellos esperamos,eternales.
XIII
Los plazeres e dulçoresdesta vida trabajadaque tenemos,non son sino corredores,e la muerte, la çeladaen que caemos.Non mirando a nuestro daño,corremos a rienda sueltasin parar;desque vemos el engañoy queremos dar la vueltano hay lugar.
XIV
Esos reyes poderososque vemos por escripturasya passadascon casos tristes, llorosos,fueron sus buenas venturastrastornadas;assí, que no ay cosa fuerte,que a papas y emperadorese perlados,assí los trata la muertecomo a los pobres pastoresde ganados.
XV
Dexemos a los troyanos,que sus males non los vimos,ni sus glorias;dexemos a los romanos,aunque oimos e leimossus hestorias;non curemos de saberlo d'aquel siglo passadoqué fue d'ello;vengamos a lo d'ayer,que también es olvidadocomo aquello.
XVI
¿Qué se hizo el rey don Joan?Los Infantes d'Aragón¿qué se hizieron?¿Qué fue de tanto galán,¿qué de tanta inuinciónque truxeron?¿Fueron sino devaneos,qué fueron sino verdurasde las eras,las justas e los torneos,paramentos, bordadurase çimeras?.
XVII
¿Qué se hizieron las damas,sus tocados e vestidossus olores?¿Qué se hizieron las llamasde los fuegos encendidosd'amadores¿Qué se hizo aquel trovar,las músicas acordadasque tañían?¿Qué se hizo aquel dançar,aquellas ropas chapadasque traían?