viernes, 9 de diciembre de 2011

Garcilaso de la Vega (1503-1536)[esp], Soneto IV, «Un rato se levanta mi esperanza»


Un rato se levanta mi esperanza;
mas, cansada de haberse levantado,
torna a caer, que deja, a mal mi grado,
libre el lugar a la desconfianza.

¿Quién sufrirá tan áspera mudanza
del bien al mal? ¡Oh corazón cansado,
esfuerza en la miseria de tu estado,
que tras fortuna suele haber bonanza!

Yo mismo emprenderé, a fuerza de brazos,
romper un monte que otro no rompiera,
de mil inconvenientes muy espeso.

Muerte, prisión no pueden, ni embarazos
quitarme de ir a veros como quiera,
desnudo espíritu u hombre en carne y hueso.


(VEGA, Garcilaso de la: Soneto IV, «Un rato se levanta mi esperanza»)